lunes 27 de julio de 2009

Entrevista a Dalmiro Sáenz en 2003: Era un pueblo tan chico que tenía un solo puto


Esa frase la dijo Dalmiro Sáenz, que en ese momento estaba frente a mí. Yo le respondí:-¿Cómo sabías que era el único?

La carcajada de Dalmiro se escucho un buen rato. Cuando dejó de reír, dijo:

-¡ Sos una hija de puta!

P. Ce -¿Qué es para vos un hijo de puta? Porque a Perón sus seguidores solían decirle ¡Qué hijo de puta, el viejo!, y sus enemigos también le decían hijo de puta.

D.S.- A la hijaputez muy a menudo se la puede definir como lo haría un chico: “el que lo dice lo es...”

P. Ce – Tanto vos como yo henos dicho la palabra hija de puta en este reportaje. Por lo tanto, según tu teoría, ambos lo somos.

D.S. ¡Ya lo creo que sí! Pensá lo que estamos haciendo. Estamos conversando con toda naturalidad sabiendo muy bien que la naturalidad es muy linda, pero hay que ensayarla mucho. Cada palabra muestra que el lector va a leer en este diario ha sido pensada para el lucimiento de cada uno de nosotros. Si esto no fuese un reportaje si esto no fuese más que una charla de amigos, estas palabras serían otras.

P. Ce -¡Sos un hijo de puta!

D.S.- ¡Hijo de puta coherente!

P. Ce - ¡Y yo, una hija de puta docente!

D.S - ¡¿Sos docente en serio?!

P. Ce – Sí, soy docente en una escuela de San Andrés de Giles.

D.S. – ¿Amas la ignorancia?

P. Ce – ¡Sin ella no podría vivir!

D.S. - ¡Qué sabia sos! Yo siempre pienso que las iglesias están en el mundo para defender el pecado. Si el pecado desaparece, desaparece la iglesia. Si Pilatos hubiese indultado a Cristo se podría todo, no?

P. Ce – Creo que por eso soy docente. Amo más las preguntas que las respuestas. Las respuestas son casi siempre una certeza, y las certezas son las tumbas del pensamiento.

D.S.- ¿Te crees lista?

P. Ce- ¡Sí!

Crónica de una entrevista anunciada

O de un antirreportaje

¡Dalmiro Sáenz me otorgó una entrevista!- irradié entusiasmada a los cuatro vientos. El imaginario colectivo no demoró en materializarse. Aguzó el oído y opinó: transgresor, insolente, perspicaz, sagaz, talentoso, desbocado, atrevido, enamoradizo, Don Juan, bla…bla…bla…

A mi parecer un hombre sumamente perspicaz, agudo, inteligente, irónico, crítico, inspirado, ocurrente, pensante, gracioso, seductor, espontáneo. Además, destacado escritor y dramaturgo. Fundamentalmente un self made man. Pues que el imaginario colectivo lo aprehenda desde el lugar que se lo permita.

Paradójicamente, le comento a Sáenz durante la comunicación telefónica, no he leído ninguno de sus libros. He leído sus notas de opinión, he seguido sus reportajes. Finalmente después de ajustar horarios, concertamos la entrevista para el miércoles veintidós de enero a las diez de la mañana, en su casona frente a la Plaza de los Dos Congresos. De inmediato me zambullí en Internet. Quería estar un poco más documentada acerca de su vida y obra literaria. Grata sorpresa. Además de su web page auspiciada por Argentores, hay numerosa información. Seleccionar, imprimir, leer. Obra fecunda y copiosa, inagotable. Jamás pasó inadvertida para el público y la crítica. Después, ¡a leer! Imposible despegarse de todo esto este material me conmovía minuto a minuto, ensayos, novela, novela histórica, policiales, colecciones de textos periodísticos, cuentos, cuentos de humor, teatro.”El Pecado Necesario”, “30/30”, “Las Boludas”, “Carta Abierta a mi Futura Ex Mujer”, “Yo también fui un espermatozoide”, ”Cristo de Pie”, “La patria equivocada” “Yo te odio político”, entre otras. “Setenta veces siete “ fue llevado al cine dirigida por Leopoldo Torre Nilson. Y hay más. Fue boxeador. Vivió en la Patagonia. Militó políticamente. Debió exiliarse. Recibió premios nacionales e internacionales.

El Encuentro

Entre lectura y lectura fueron haciéndose las diez de una mañana lluviosa. Con semejante bagaje y una docena de medialunas tibias toco timbre decidida y empapada. La puerta se abre a través de portero eléctrico. Una vieja escalera de mármol marcaba el camino hacia l universo de Dalmiro Sáenz, quién me espera, cortés, en el recibidor.

Pasamos a su escritorio. Libros y ventanales que permiten disfrutar de luz y verde. Nuestra conversación comienza con una anécdota que, resulta muy graciosa y da lugar al título de esta nota.

Durante las tres horas que duró este diálogo, descubrí un ser humano cálido, reflexivo. Seduce constantemente a través de su inteligencia, del humor, del respeto y el interés que demuestra por quien se encuentra frente a él.

Posee una gran sensibilidad e intuición, lo que le permite captar la esencia de su interlocutor que, por momentos deja de ser el entrevistado para tomar el papel de entrevistador.

Pregunta sediento, en forma urgente, apremiante. Por momentos da la sensación de conocer las respuestas. Podría decirse que desde sus propias vivencias.

Controvertido. Contradictorio y coherente a la vez.

Lejos del personaje y, a través de unas cortinas de humo, se lo intuye como un hombre muy sensible. Insiste en la carencia como una oportunidad para crecer y crear. Se conmueve ante el desamparo. Indudablemente un terreno conocido.

Sostiene que la fuerza del mundo son los sueños que se inventan. Que no tener deseos es no existir. Que es más importante soñar que tener. Que cuando uno no tiene sueños es una manera de no estar vivo. Que los argentinos pasamos de la pobreza a la miseria. Que la pobreza es carecer de dinero .Que la miseria es carecer de dinero y sueños. Que cuando uno está demasiado golpeado no puede soñar. Que la libertad se conoce desde la primera cadena. Que si todos nos dedicásemos a fabricar sueños, sería mágico.

En su “Carta corregida a mi futura ex mujer” dice: - El yo es la conciencia del yo y no los símbolos del yo. Los símbolos son transitorios, llegan y se van. Perseguirlos sería como contentarnos con el mapa en lugar del territorio. La búsqueda de la seguridad y la certeza, es la búsqueda de lo conocido. Lo conocido es el pasado y es el futuro donde está el suelo fértil de la creatividad. El futuro es incertidumbre. Es el espacio de todas las posibilidades. Sin él, la vida no sería más que una repetición de recuerdos gastados. Sería como mirar el futuro con la nuca.

“Cada mañana del mundo algo nuevo asoma a la luz, algo nuevo descansa en la sombra. Todas las mañanas del mundo pueden abrirse para recibir el amor que fluye del universo: de la fuerza de una ola, de la perfección de una hoja, de la belleza de un amanecer, del sabor de una uva, de una lágrima perdida”…

Solo me resta recordar la cálida despedida de este hombre atemporal. Bajé la escalera de mármol llevándome un manojito de su universo, recordando una de sus advertencias: -No dejes de escribir. La fuerza del mundo son los sueños que se inventan.-

Había cesado de llover.

Las palomas deambulaban, tímidas, por la Plaza de los Dos Congresos.

Semanario Noticias de SanAndrés de Giles

Año VI – N° 345

Pág. 9

31/01/2003

sábado 27 de junio de 2009

La Maga - Rayuela - Julio Cortàzar

 

¿Encontraría a la Maga?
Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine,
al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguirlas formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado
a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua.
Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada
cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da cites precisas es la misma que necesita pape! rayado pare escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.
Pero ella no estaría ahora en el puente. Su fina cara de translúcida piel se asomaría a viejos portales en el ghetto del Marais, quizá estuviera charlando con una vendedora de papas fritas o comiendo una salchicha caliente en el boulevard de Sebastopol. De todas maneras subí hasta el puente, y la Maga no estaba. Ahora la Maga no estaba en mi camino, y aunque conocíamos nuestros domicilios, cada hueco
de nuestras dos habitaciones de falsos estudiantes en París, cada tarjeta postal abriendo una ventanita Braque o Ghirlandaio o Max Ernst contra las molduras baratas y los papeles chillones, aun así no nos buscaríamos en nuestras casas. Preferíamos encontrarnos en el puente, en la terraza de un café, en un cine-club o agachados junto a un gato en cualquier patio del barrio latino. Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos. Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas, Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo.
Lo tiramos porque lo habías encontrado en la Place de la Concorde, ya un poco roto, y lo usaste muchísimo, sobre todo pera meterlo en las costillas de la gente en el metro y en los autobuses, siempre torpe y distraída y pensando en pájaros pinto o en un dibujito que hacían dos moscas en el techo del coche, y aquella tarde cayo un chaparrón y vos quisiste abrir orgullosa tu paraguas cuando entrábamos en el parque, y en tu mano se armó una catástrofe de relámpagos y nubes negras, jirones de tela destrozada cayendo entre destellos de varillas desencajadas, y nos reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar en el ciclo innoble del tacho de basura o del cordón de la vereda; entonces
yo lo arrolle lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito sobre el ferrocarril, y desde allá lo tiró con todas mis fuerzas al fondo de la barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente creí reconocer una imprecación de walkiria. Y en el fondo del barranco se hundió como un barco que sucumbe al agua verde, al agua verde y procelosa, a la mer qui est plus félonesse en été qu'en hiver, a la ola pórfida, Maga, según enumeraciones que detallamos largo rato, enamorados de Joinville y del parque, abrazados y semejantes a arboles mojados o a actores de cine de alguna pésima película híngara. Y quedo entre el pasto, mínimo y negro, como un insecto pisoteado. Y no se movió, ninguno de sus resortes se estiraba como antes. Terminado. Se acabo. Oh Maga, y no estábamos contentos.

¿Qué venía yo a hacer al Pont des Arts?

Tac


tac

ese golpecito seco

tac

en medio de la frente

certero

tac

amor sin documentos

sabor amargo que te queda

para siempre

que antes no


Después

nada es igual

buscar

no encontrar

la llave maestra que enciende las luces de tu morada

el mapa que conduce a la piedra filosofal

un papelito con siete números

garabateados al descuido.

Oh bendita clave de seguridad

y estode andar

deaquìparallà

deallàparaquì,

cara o ceca,

da lo mismo

aunque en algùn minuto

no sepas donde te quedo el amor

igual te duele

tampoco

podes precisar en que esquina armaràs un altar para dejarle una flor


Entonces

que existe el olvido

aunque nada esté incólume

porque también existe el odio, el dolor, el llanto

Entonces existe el olvido aunque ya nada sea igual

ni los pasos de bailarina ave feliz

intentando un pas de deux

sino esto de andar lentamente

con un ancla sobre el hombro izquierdo

fuerza irresistible

para romperalguna madrugada

solo un barrote de la jaula maldita para què.


Patricia Ce

viernes 26 de junio de 2009

Fraseario, Gabriel García Márquez


Debemos arrojar a los oceanos del tiempo una botella de náufragos siderales,para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán: que aqui existió un mundo donde prevalació el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.


Gabriel García Márquez

viernes 3 de abril de 2009

Cierto cansancio otoñal

Mientras caminaba hacia mi trabajo me dejé capturar por el trinar de los pájaros por la mañana.No sé por que trayecto del pensamiento llegué a esto que me agobia y es el otoño.La noche en medio de la tarde, la ausencia de sol, las lloviznas, la melancolía.En ese proceso espiralado que describía Pichón Riviere llego a preguntarme si antes también me sentía molesta con el otoño y ese cierto cansancio nerudiano.Amo la lluvia ! escribía en un mensaje de texto mi amiga  Cló, ayer.Antes disgustaba el otoño?Entonces comienzan a sucderse una delante de otras las imágenes hasta que llegan al punto en el que Otoño y yo dejamos de ser compatibles.Es tan sencillo ! Pero me sucede cada año desde hace...veinte o más? años.Retrocedo en el túnel del tiempo y y la cámara se detiene en una escena que  duele y quedó asociada for ever a las emociones...Abril.No nunca me gustó dejar el verano y la primavera.No me gusta el frío.Abril.Está por nacer María Agustina, mi ahijada.Vivíamos en la casa de la calle Urquiza.Yo tenía 26 años.Vivía con mis padres.Bah uno era mi padre y la otra era mi madre.El moisés de Agustinita , que ya estaba haciendo que la panza de su madre pareciese un globo aerostático, estaba en casa.Lo habíamos llenado de volados y cintas.Sencillo y tierno.Mi padre estaba tan entusiasmado con el nacimiento como con el moisés.No sabíamos el sexo de la criatura que finalmente quiso nacer pero era tan grandota que debieron practicarle una cesárea a su madre.Afuera, de la sala de operaciones, en la sala de espera, en un pasillo de luz blancoamarillenta esperábamos.Me dolía una muela.O un diente.O un colmillo.No se ni importa.Salió , después de la larga espera el cirujano con la gorda , era Agustinita.La ropa blanca del cirujano estaba teñida de sangre.La niña había nacido y yo era feliz ya que tendría una ahijada.No se cuatos días pasaron del 21 de abril al 28 ni se si esos fueron los días que pasaron , ni siquiera si esos números son fehacientes.Papá se va al campo una mañana y me dice que, a su vuelta leeríamos juntos la revista HUMOR.Yo feliz.El iba a comprar carne al campo.Mi madre y yo salíamos de compras.Se casaba Teresita y yo tenía el modelo in mente,Pero ni Teresita se casó ni yo me hice el modelo.Compramos la tela despues de muchas vueltas y emprendemos el retorno a casa.Nos buscaba un vecino.Papá estaba descompuesto.El mismo vecino que me llevó a buscar a Héctor Gussoni a la quinta y Luciano que era chiquito sin que yo dijese nada , me vio y salio corriendo a decirle a su papá que estaba descompuesto el gordo.Hoy Luciano es cirujano y tiene una hermosa familia.Pero en esas épocas el y Pablo habían sido mis alumnos.También iban a pescar con su padre y el mío.Un episodio de hipertensión arterial, una intoxicación,todo entre signos de pregunta.Papá se calma con los remedios , está acostado en mi cama, Héctor Gussoni sentado en un sillón y yo ahi ...los tres conversando acerca del nacimiento de Agustinita.Papá se duerme.Jamás volvió a despertar.Por la tarde mamá decía está dormido y yo le decía está en coma y mamá , negadora por naturaleza seguía diciendo eso mientras yo me tiraba al suelo en el jardin y decia  y preguntaba dónde estaba Dios en ese momento ya que mi padre, mi amado padre, ese padre que me amaba se estaba mueriendo.Después imágenes, terribles.De esas que pensas que les pasa a los demás pero finalmentge nos sucede a todos tarde o temprano pero cuando te nos sucede a nosotros , somos nosotros los únicos a quienes nos sucede.Una ambulancia en la puerta de mi casa.Se llevan a mi padre.El médico nos lleva en su auto.No entendemos nada.Nos dice que no pasa la noche.Es de noche.Hay un montón de gente en el pasillo del hospital..en el hospital San Andrés.Agustinita en un par de habitaciones  después.Héctor el médico,nos cuenta que Pablito tenía su primer asalto y que en el camino rezaron por papá.Yo habá dejado de fumar pero no se como me encontré con un atado de Marlboro  que iba devorando uno por uno..Mi papá se moría.No podía ser.Era una película.De terror.Pero el terror era que no era una película.Papá falleció el primero de mayo a las catorce quince en un cuarto lleno de luz en el Hospital San Andrés con mi madre a su lado y los médicos y enfermeras que lloraban junto a nosostras.El otoño había hecho una estampida en el paisaje.todo se volvió gris, oscuro.Cuando volvimos a casa después del entierro el jardín estaba tapizado de hojas secas de colores dorados de intensidad diferente...La gente comenzaba a podar las plantas...Estábamos en pleno otoño..Ahora también  a pesar de que sucediereon veinticuatro otoños más y en mayo se casa mi ahijada.

pd: Teresita se casó mucho después porque se pescó una hepatitis así que fui a su ceremonia religiosa con otro modelo, mucho más lindo y con una tristeza muy profunda.

The Curious Case of Benjamin Button

Esta mañana entre voces de alumnos, pasillos , pasos me crucé con el Jefe de Departamento de Comunicación y Tencnología, qué es profe de inglés.Hoy no era jueves , día en que nos encontramos a trabajar juntos.Uno de esos jueves entre planillas, carpetas y otras torturas chinas , Oscar me relata que vió la película The Curious Case of Benjamin Button pero como suele ocurrir en estas circunstancias, las charlas quedan a medias.Hoy lo cruzo en el pasillo y me dice que quiere leerme algo.Es algo que le impactó de la peli qué, en resumidas cuentas aún no vi y no se si veré.Transcribo y comparto  aquí lo que me leyó Oscar esta mañana:

Benjamin Button: Sometimes we're on a collision course, and we just don't know it. Whether it's by accident or by design, there's not a thing we can do about it. A woman in Paris was on her way to go shopping, but she had forgotten her coat - went back to get it. When she had gotten her coat, the phone had rung, so she'd stopped to answer it; talked for a couple of minutes. While the woman was on the phone, Daisy was rehearsing for a performance at the Paris Opera House. And while she was rehearsing, the woman, off the phone now, had gone outside to get a taxi. Now a taxi driver had dropped off a fare earlier and had stopped to get a cup of coffee. And all the while, Daisy was rehearsing. And this cab driver, who dropped off the earlier fare; who'd stopped to get the cup of coffee, had picked up the lady who was going to shopping, and had missed getting an earlier cab. The taxi had to stop for a man crossing the street, who had left for work five minutes later than he normally did, because he forgot to set off his alarm. While that man, late for work, was crossing the street, Daisy had finished rehearsing, and was taking a shower. And while Daisy was showering, the taxi was waiting outside a boutique for the woman to pick up a package, which hadn't been wrapped yet, because the girl who was supposed to wrap it had broken up with her boyfriend the night before, and forgot.

Benjamin Button: When the package was wrapped, the woman, who was back in the cab, was blocked by a delivery truck, all the while Daisy was getting dressed. The delivery truck pulled away and the taxi was able to move, while Daisy, the last to be dressed, waited for one of her friends, who had broken a shoelace. While the taxi was stopped, waiting for a traffic light, Daisy and her friend came out the back of the theater. And if only one thing had happened differently: if that shoelace hadn't broken; or that delivery truck had moved moments earlier; or that package had been wrapped and ready, because the girl hadn't broken up with her boyfriend; or that man had set his alarm and got up five minutes earlier; or that taxi driver hadn't stopped for a cup of coffee; or that woman had remembered her coat, and got into an earlier cab, Daisy and her friend would've crossed the street, and the taxi would've driven by. But life being what it is - a series of intersecting lives and incidents, out of anyone's control - that taxi did not go by, and that driver was momentarily distracted, and that taxi hit Daisy, and her leg was crushed.

Vínculos en herramientas sociales

Estoy escribiendo una nota sobre los vínculos (amorosos?)que surgen a través de FBK u otra herramienta social...Vínculos? Vínculos amorosos? Amor líquido?Levante a secas? Platón versus Santo Tomás ?( yo me quedo con Santo Tomás !!!) Virtualidad versus realidad .Qué suma esta ecuación? Qué resta? 
Los que quieran aportar data , anécdotas, desengaños, tangos , boleros y afines se les asegura secreto profesional -personal y que será abordado con unas pinceladas de humor !
Gracias!

Plaisir partager...


Plaisir partager.Así se llama un vínculo que publicó el troesma Eliseo Subiela ( esperen que saco chapa) , amigo en Facebook, y tengo, además el placer de que pertenezca grupo Angel González, Poeta, creado por mi.Hoy Eliseo publicó un vídeo muy interesante.Estético y dramático.La belleza y la realidad que nos atraviesan están perfectamente conjugados y no escribo más.Las/los invito a verlo.A pesar de haber múltiples vídeos que abordan la temática SIDA , este me resultó impactante, original y dolorosamente bello.

domingo 15 de marzo de 2009

RELATO



Veamos, preguntó Watson... qué le hace suponer que sea la misma? Sherlock se acomodó en su sillón, golpeó dos veces la cazuela de su pipa sobre el canto de un cenicero y dijo : elemental Watson... Tiene sentido del humor y mucha curiosidad... la misma que espera de los demás. No fue difícil encontrarla. Dejó pistas - quizá deliberadamente o no, eso que lo vea mi amigo Sigmund en Viena. En un chat mencionó que era de escorpio, cuando nuestro cliente le dijo que era de géminis... Aunque luego negó - solo una vez, podría haberlo hecho al menos 3... - su nombre... Ahhh, interrumpió Watson - ante la mirada desaprobadora de Sherlock a quién nunca gustaron que le cortaran la palabra... Ya me imagino, siguió Watson... Es como el juego de las cajas chinas... Te equivocas, Watson, repuso socarronamente Sherlock... Estoy convencido que no pensó en ningún juego, y quizá todo haya sido fruto de la casualidad. Hizo una breve pausa para tomar su taza de tè. Pausa que Watson aprovechó : entonces, que Vd. la haya encontrado...? Nada, Watson.. nada... sólo había que recorrer lugares más o menos comunes para neófitos de internet, y, sencillamente usar la clave del nombre. El nombre, recuerde Watson, ya para los egipcios era el asiento de la personalidad, su historia, todo. Permiso, sres, dijo Mrs Sheila, la inefable criada. No pude menos que escuchar cuantos disparates dijeron... y - con todo respeto - me animo a sugerirles, dejen que las cosas vayan por su camino. Ambos tienen sus señas... saben cómo comunicarse, vayan Vds. a descansar que mañana los espera el Profesor Higgins y Elza Doolitle. Buena idea, repuso Sherlock, excelente - agregó Watson...


Patricia Ce

domingo 8 de marzo de 2009

Caos (vos ya sabés)


Quisiera decir,decirte, decirme, lo que siento,lo que me embarga, lo que me duele,lo que me late,lo que me arde,lo que se anuda en mi pecho y sale en forma de lágrimas, lo que no puedo decirte, decir,decirme...lo que siento,lo que me duele,lo que me embarga,lo que me enmudece...
Solo puedo usar bellas , poéticas palabras ajenas...
Hoy en mi caminta escuché temas de la Surca ...Podría mentirte y decir que no te pensé...
Que no te quiero...que no estoy asustada...que no me importa...que no me duele, que no me lastima tanta emoción...Que tu piel y mi piel no son el ensamble perfecto...Como dice Virgilio Expósito es triste matar por la espalda al amor sin tener otra piel donde ir...
Vos sabrás que camino tomar...cual elegirás...
Yo ya elegí.Mucho antes de que aparecieras en mi vida.Me queda la Luna Gitana, mi jardín , los jazmines, el limonero, el sol,estas lágrimas,la planta de lavanda y sabere que mi capacidad de amar está magullada pero intacta.Tengo libros,mi bici que me hace sentir que voy a volar, tengo aires de mentirosa libertad...tengo mis pasos, me tengo...y me contengo...no puedo llorar sobre el teclado.Mejor dicho no quiero...

Hay caminos que no llevan

a ningún lugar

no por eso dejan de alumbrar

no por eso

son

los que no hay que andar

tu esperanza acorralada duele mucho más...

hay rencores encendidos que se calmaran

no por eso dejan de esperar

no por eso son

los que hay que callar

tu serpiente acorralada duele mucho más...

Hay amores sin sentido que nos juegan mal

no por eso dejan su lugar

no por eso son

leña de otro hogar...

Tu querer adormecido duele mucho más

Hay caminos que no llevana ningún lugar no por eso dejan de alumbrar

no por eso son

los que no hay que andar

tu esperanza acorralada duele mucho más...

l

poder contar hasta diez y no perder la calma

girar en un carrousel y no culparse de hacer nada..

Andar un trecho sin ley hasta caer en las emboscadas

que nos prepara el corazón...

y siempre palidecer

en el hechizo de tu mirada

y transformarme en lo que ves...

Yo no sé

si este amor es un veneno más

pero bate sus palmas y la sangre en su ronda baila

Si pudiera elegir conociendo el final

volvería a empezar

por un puñado de tus días...

Poder contar hasta  diez

y no esconder el alma

ir en otra dirección

hasta que el cuerpo diga basta

y no ser más que una voz

si del deseo no queda nada

seguir atado a una canción...

Carrusel - La Surca

sábado 7 de marzo de 2009

Para la Cátedra de Historia - Eduardo Galeano


Hace unos quince mil millones de años, según dicen los entendidos, un huevo incandescente estalló en medio de la nada y dio nacimiento a los cielos y a las estrellas y a los mundos.

Hace unos cuatro mil o cuatro mil quinientos millones de años, año más, año menos, la primera célula bebió el caldo del mar, y le gustó, y se duplicó para tener a quién convidar el trago.

Hace unos dos millones de años, la mujer y el hombre, casi monos, se irguieron sobre sus patas y alzaron los brazos y se abrazaron y se entraron, y por primera vez tuvieron la alegría y el pánico de verse, cara a cara, mientras estaban en eso.

Hace unos cuatrocientos cincuenta mil años, la mujer y el hombre frotaron dos piedras y encendieron el primer fuego, que los ayudó a defenderse del invierno.

Hace unos trescientos mil años, la mujer y el hombre se dijeron las primeras palabras y creyeron que podían entenderse.

Y en eso estamos, todavía: queriendo ser dos, muertos de miedo, muertos de frío, buscando palabras.

Eduardo Galeano El Amor

El amor

En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas.
-- Te han cortado?-- preguntó el hombre.
-- No -- dijo ella --. Siempre he sido así.
El la examinó de cerca. Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta.
Dijo:
-- No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Echate en la hamaca y descansa.
Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía:
-- No te preocupes.
El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendida en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca.
Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba:
-- Lo encontré! Lo encontré!
Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol.
-- Es así -- dijo el hombre, aproximándose a la mujer.
Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas, invadió el aire. De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses.

Bola de Nieve Ay Amor

La vida según Quino

La Flor de la Canela Bola de Nieve

Bola de Nieve Vete de Mi

Canto al Estrógeno Gioconda Belli


CANTO AL ESTRÓGENO
De Gioconda Belli
A todas mis hermanas, las mujeres del mundo, en su día, en este año 2009 en que ha aumentado en todo el mundo la violencia contra nosotras. 

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Todavía es el tiempo de la desigualdad
de la mirada torva, el grito y la mano alzada
El ojo de la mujer soporta y graba en sus pupilas
la iniquidad 
¿de dónde llega esta violencia 
a las costas de estos brazos
acostumbrados a la caricia y al acurruco?
¿Qué es lo que en nosotras despierta al lobo
que aún habita en las entrañas del hombre,
esa furia ciega que no detienen súplicas, razones
o la memoria del primer rostro acogiéndolos a la vida?

Nuestra belleza, la abundancia, la generosidad
de curvas y pechos,
la piel suave,
¿qué esconde en su frágil envoltura
que así provoca en ellos la saña y la muerte
la violación y el rapto?

Cantemos, hermanas, por quienes así
se pierden de nosotras
y no pueden consigo mismos
Los que temen el estrógeno de nuestras entrañas.

Crecemos.
Los vemos achicarse en su temor.
Nuestro instinto busca arrullarlos como niños
Ofrecerles el perdón de los adultos
No queremos más que midan su estatura
midiéndose con nuestra sumisión
No queremos que apuntalen su nombre
sobre nuestra obediencia.

Como si vieran llegar un ejército enemigo
se atrincheran en sus vanas certidumbres gastadas
Una marejada de embistes y golpes
lanzan contra nuestros reclamos
Hacen escarnio de nuestras luchas por decir basta
por plantarnos en el suelo
y enderezar la espalda.

En tanto nosotras avanzamos como un río 
las hormonas encontrando su cauce
Somos el agua fuerte 
que se sacude las lágrimas inútiles
y se despoja del cansancio de llorar.
Ya miles hemos alcanzado la costa
Nos contamos por centenares
Descalzas, dejamos nuestras huellas en la arena
nos tomamos el territorio negado.

Ahora venimos a la vida con el desafío y la desobediencia en la boca
Rechazamos los mandamientos 
con que en nombre del amor y el parto nos sometieron.
Anfibias
a contracorriente entre el agua y la tierra
mucho tiempo ya nos ocultamos
en las grutas quietas
de la domesticidad y el silencio
Pero aún con el agua al cuello
no nos ahogamos.

Ahora nos alzamos con caballitos de mar en las manos
Cantando y vociferando
Deshaciendo gozosas
el muro que alzaron para separarnos.

Cantemos hermanas
No paremos de cantar
Sea su violencia la prueba final de nuestro avance
cicatriz guardada en nuestra múltiple piel

Las sirenas han recuperado las piernas.
Andaremos, andaremos, andaremos
Lavaremos el mundo
con el agua viva 
de nuestra dulce, redentora, tenaz, 
mansedumbre

Para sanarlo
Para que sobrevivamos.


Gioconda Belli
8 de Marzo, 2009

Camino de las pedrerías Marosa di Giorgio


" El pensamiento del león se hizo espeso. Como una mancha de aceite grueso. Luego la arrastró al lugar más hondo de la cueva. Le lamió la cara. Ella se sonrió. Le hizo los mimos íntimos muy adentro. La médula de ella dijo ¡ay!...¡aaaay!.. Cantó cual mandolina, se la oyó en el aire. Ahí le comió la cabeza. De golpe y a pedacitos. Luego, le durmió un rato sobre el corazón. "