martes, 22 de julio de 2008

La Argentinidad segùn Jorge Luis Borges

Para mí la argentinidad es: apenas una palabra fea. Cierta vez en un país cuyo nombre se me escapa hoy, alguien me refirió un pequeño cuento que bien vale contar. Acaso la argentinidad sea lo que los otros piensan sobre argentina.¿No?

Dios estaba creando todos los países del mundo, delante de un representante de cada uno. Era el principio de todo y todo estaba haciéndose. Había llegado la hora de crear países de América Latina.

A cada uno Dios le otorgaba sus dones.

Creó Chile y dispuso:-“Será un país de una gran cordillera y un noble mar, un país de poetas y vino”.

Creó Costa Rica y anticipó: “se tratará de un país pacífico, sin razas enfrentadas, lleno de paisajes selváticos de belleza indomable”.

Creó Perú y su decisión fue: “Será el país de raza indígena superior y estará lleno de minerales que lo harán sufrir.

Creó Brasil, luego: “imaginó e hizo un país gigantesco, de encuentro de razas, cuna mundial de la música.”

Y así sucesivamente para satisfacción de todos. Al final de aquella tarde, Dios anunció que crearía..la Argentina, pese a que ya estaba cansado, y podría haberlo dejado para el día siguiente, Dios se entusiasmó.

“Será un país enorme, con los cuatro climas, una música que lo identificara en todo el planeta, crisol de razas, lleno de deportistas brillantes…Tendrá un mar generoso y una extendida cordillera, una pampa inmensa, un faro casi en el fin del mundo, escritores de todos los géneros, mujeres hermosas”…

Como Dios seguía agregando dones

que triplicaban, por lo menos, al resto de los países, por aquí y por allá en asamblea de naciones por venir se levantó una oleada de protestas. El representante de Nicaragua llevando la voz cantante gritó: A nosotros solo nos dio lagos y poetas, y a ellos todo”.
Quejas por el estilo brotaban de cada uno de los representantes.

Venezuela y Colombia se decían en secreto:

“Argentina tiene acomodo”.

El representante de Ecuador, elevando el tono por encima de aquella protesta colectiva, sintetizó:”Ese país tiene lo que todos quisiéramos”.Dios se sacó despacio los lentes, los miró a todos uno por uno y después con una sonrisa leve en los labios contestó:”Si, es cierto…pero esperen que ponga adentro a los argentinos”.


Tomado de "Borges para Principiantes
Carlos Polimeni / Verónica Abdala / Rep


ar

2 comentarios:

Yanina dijo...

hola guapa!!!
me encanto lo que has publicado, eres una genia
te kiere
Yanina

Anamá dijo...

Me encantó la argentinidad según Jorge Luis Borges justamente ahora que se usa tanto esa palabra. Un abrazo.
Ana María